DE SAFARI CON LOS NIñOS

Safari con niños…

¡Estáis locos! Esta es la frase que probablemente oirán los padres que decidan realizar unas vacaciones diferentes en familia, unas vacaciones rodeados de la naturaleza y los animales salvajes. Pero no es ninguna locura, un safari en África no tiene por que ser una temeridad, ni suponer ningún peligro para los niños.

Safaris “Children Friendly”

Hay muchos safaris del estilo “Children Friendly” que están proliferando en Sudáfrica, y que convierten el viaje de los más pequeños de la casa en una experiencia que cambiará su visión del mundo que habitamos… ¿Cómo viven los animales en su hábitat natural? Lo primero: ¡nada de zoos! Nos acercaremos a su hogar, que es la naturaleza: sabanas, estepas, junglas…
Sin duda alguna es la mejor forma de concienciarse y concienciar a nuestros hijos de la importancia del cuidado del entorno, al mismo tiempo que se divierten y aprenden.

MEJORES DESTINOS PARA SAFARIS CON NIÑOS

Los mejores destinos y más cómodos para realizar un safari en África son: Sudáfrica, Namibia y Kenia.

¿Por qué? Primero por la cantidad y variedad de animales que albergan sus parques: como los Kruger (Sudáfrica) o Etosha (Namibia) o Masai Mara (Kenia). ¿Los más buscados? Los conocidos como los cinco grandes: búfalo, león, rinoceronte, elefante y guepardo.

Por ejemplo en el Parque Kruger, Sudáfrica, está el centro Elefunt de la Reserva Privada de Animales Sabi Sabi, que tienen como objetivo fomentar el conocimiento y el amor por la naturaleza entre los más pequeños. Este centro cuenta con dos programas: el programa de “rastreadores junior”, destinado a niños de cuatro a ocho años, y el programa de “guías junior” para niños de entre nueve y doce años.

Namibia por su parte es un país muy seguro, hasta el punto que se puede viajar por libre, de camping en camping, con vehículo de alquiler, moviéndonos al ritmo de los pequeños de la casa. Este país tiene la peculiaridad de que no nos limitaremos a ver los animales solo en las Reservas como Etosha. Cruzando Namibia de Sur a Norte, por las carreteras convencionales, nos cruzaremos con centenares de animales (de los pacíficos… nada que temer) gacelas, antílopes, cebras, jirafas, avestruces… un regalo para toda la familia que hará que las horas en coche pasen rapidísimas. Sin mencionar la aventura de acampar en el techo del 4×4, la aventura que todos los niños desean.

Acabaremos por Kenia, no solo animales, también la cultura autóctona, distintas tribus que abrirán la mente de los pequeños de la familia. Los Masais ejercerán de guías para adentrase en un mundo mágico, los aborígenes les enseñarán a cazar como en tiempos ancestrales, a hacer fuego y a reconocer las huellas de los animales con los que comparten la tierra, en la más mágica de las reservas de África, Masai Mara.

NO TODO ES ÁFRICA

Por terminar… diré que no todo es África, es posible hacer safaris con los niños en otras latitudes, en países tan apasionantes como Sri Lanka. Salir tras los pasos de los leopardos, o vernos sorprendidos por manadas enteras de elefantes… ¿Habéis oído hablar del Parque de Yala? tiene gran variedad de mamíferos, y no hablemos de pájaros, pero destaca por ser uno de los parques con mayor densidad de población de leopardos, mientas que Minneriya es el paraíso para los amantes de los paquidermos, ¡ojo! Que hablamos del elefante asiático que nada tiene que ver con el africano (¿quieres saber más diferencias? ), proponemos ir tras sus huellas y porqué no visitar uno de los orfanatos de Elefantes, como el de Udawalwe toda una experiencia con niños, donde podrán acercarse a ellos y aprender más sobre su forma de vida, alimentación y demás.

Sea cual sea el destino elegido será un viaje que quedará en el recuerdo de por vida, para grandes y mayores, ¡os recomendamos un safari en familia!

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