MADAGASCAR NATURALEZA ÚNICA

Un viaje a los parques Naturales de Madagascar, paraíso de los naturalistas

Madagascar es una de las islas más antiguas del planeta, un enorme pedazo de tierra arrancado de África dónde la flora y la fauna han evolucionado al margen del continente. Que alberga un ecosistema rico y diverso con vestigios naturales de su pasado, y un amplio catálogo de especies animales y vegetales únicas en el mundo.

Viajar a los parques naturales de Madagascar es viajar al paraíso de los naturalistas. Madagascar es centro de investigación constante de biólogos y antropólogos, y un destino obligado para los que buscan naturaleza en estado puro. Con 20 parques naturales y 26 reservas es difícil elegir donde ir, así que nos dejamos asesorar. Queremos visitar los hábitats más representativos de la Isla. Queremos caminar por selvas, montañas, playas y desiertos. Ponemos rumbo hacia lugares como Ranomafana, Isalo y Zombitse-Vohibasia, tres parques naturales con paisajes diferentes y habitantes dispares. No queremos perdernos nada…
El Parque Nacional de Ranomafana será nuestra primera incursión al Madagascar más salvaje. Este parque está al sudeste de la isla, en la región de Fianarantsoa, y es uno de los enclaves más importantes por sus 40 mil hectáreas de bosque húmedo, de su salud depende buena parte de la biodiversidad del país. Además, da cobijo a un reino animal único y a un reino vegetal espectacular.

Trekking por Ranomafama

Ranomafana ofrece un paisaje montañoso, con zonas pantanosas, valles estrechos y fuentes de aguas termales para deleite del caminante. Un trekking por este mágico bosque despierta todos los sentidos. El aire es fresco y húmedo. Entre colinas de extrañas formas y una abundante vegetación de color verde oscuro, surgen pequeños arroyos que acaban transformándose en cascadas de agua limpia que rompen el silencio al chocar con las rocas.

Este parque se creó a finales de los 80 para proteger a dos especies de lemures del bambú. Aunque Ranomafana suma cerca de 40 tipos de mamíferos distintos, a cada cual más especial, y más de un centenar de especies de aves (64 endémicas), con 30 tipos de reptiles (5 autóctonos) y más de 50 especies de anfibios.
Una caminata de naturaleza pura que llega hasta el alma, sobre todo al anochecer con un paseo para descubrir su vida nocturna, que no es poca: camaleones, lémures trasnochados y otros seres misteriosos nos vigilan al caer la tarde con sus ojos brillantes.

Despedimos el día con mil imágenes increíbles en la retina… y lo mejor es que aún hay más, muchos más parques naturales por explorar en Madagascar.

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