INDIA SUR, LA INDIA MENOS CONOCIDA

India Sur sigue recibiendo menos turismo que el Norte. El llamado Triángulo de Oro sigue atrayendo una gran cantidad de turismo en busca de sus bellos contrastes de color: el verde de Delhi, el rosa de Jaipur y el blanco del Taj Mahal de Agra. El Norte es también un destino ineludible para quien busque una inmersión en el Yoga o la meditación.

Me encanta precisamente por no ser tan turística. De hecho, puedes viajar durante semanas y cruzarte sólo con algún que otro viajero en las ciudades más importantes. Mientras que fuera de las ciudades, cuando estés en buses, trenes, mercados o templos, estarás rodeado únicamente de los lugareños, y te será mucho más fácil hacer contacto con ellos.
En realidad, el contacto no lo harás tú, sino que la gente local será la que se te acerque a preguntar “de dónde eres” o qué te lleva por aquellos lugares. El fútbol es siempre un tema muy recurrente; nunca deja de sorprenderme que en pueblos perdidos sean capaz de decirte la alineación de los principales equipos de España.

A pesar de las barreras del idioma con un cuaderno, una sonrisa y un poco de paciencia puedes llegar a saber hasta el árbol genealógico del señor que tienes al lado en el bus. ¡Te aseguro que no exagero!. Aunque también es verdad que las largas distancias, y los interminables trayectos de bus y tren, darán juego hasta para el árbol genealógico de Aragom.
La India es un país inmenso (tiene una superficie seis veces mayor que la de España) y aunque lo dividamos imaginariamente en dos mitades, norte y sur, la diversidad de zonas, paisajes y costumbres sigue siendo demasiado amplia como para que la podamos meter en un mismo saco. Dividiendo el sur en Estados, he elegido algunas de las ciudades que más me han llamado la atención en mis viajes por aquellas tierras.

GOA: playas para todos los gustos, escondidas o “rave”

Es el estado más pequeño de la India en términos de extensión, pero aquí se encuentran algunas de las playas más impresionantes de toda la India. Allá por el siglo XVI, los navegantes portugueses llegaron a las costas de Goa con la intención de establecer colonias y tomar el control del lucrativo comercio de las especias. Posteriormente este territorio fue visitado por misioneros Jesuitas españoles, así que entre unos y otros dejaron una herencia ligada al catolicismo que resulta muy curiosa ya que encontrar iglesias en un país preeminentemente hindú y musulmán -en toda la India sólo un 2% de la población es católica- choca un poco.
Volviendo a las playas, algunas son tan largas que podrías pasear por ellas durante horas y no llegar al final. ¿No me crees? La playa de Bogmalo tiene nada menos que 25 Km. Si a eso le unes que puedes alojarte en cabañas ubicadas en las propias playas, con el mar por delante y las palmeras a tu espalda ,y a precios más que modestos, la pregunta es ¿quién quiere aún ir a Benidorm este verano? Y es que no es casualidad que los hippies de los años 60 eligieran las playas de Goa como destino y hogar. Hay para todos los gustos: playas recónditas alejadas del circuito turístico y playas en las que disfrutar de la noche loca.

KERALA: canales, playas, variedad de especies y mucho verde

En Kerala encontramos una variedad de paisajes que a mí personalmente me encanta. Además de sus bellas playas podemos también encontrar estaciones de montaña con sus plantaciones de especias y té, reservas de vida salvaje y los llamados “backwaters” que son una serie de lagos y lagunas interconectados laberínticamente por canales, y que constituyen una vía fluvial de más de 900 Km.

Las estaciones de montaña, como Ponmudi y Munnar, por tener temperaturas más frescas y menor humedad que las zonas de menor altitud, solían ser el refugio donde escapaban siempre que podían los colonos británicos de aquella época. Colinas y más colinas hasta donde te alcance la vista te ofrecen el intenso y brillante verde propio de las plantaciones de té.
Si la naturaleza y los bichos son lo tuyo, te encantará visitar el Parque Nacional de Periyar -en cuyo centro se encuentra el lago Periyar- y en el que hay una gran variedad de especies de mamíferos aves, reptiles y peces, incluyendo muchas especies amenazadas y es una importante reserva de tigres y elefantes.

La mejor forma de adentrarse en los “backwaters” es en barco, pero no en un barco cualquiera: viajar en los Kettuvallams (casas barco) es una experiencia en sí misma. Estas preciosas barcazas construidas en madera han dejado de transportar arroz para reconvertirse en majestuosos barcos de suelos de madera y camarotes con su propio baño. Durante unos días iremos adentrándonos en los canales, disfrutando del ritmo sosegado del barco y del paisaje de verdes palmerales. De vez en cuando pararemos en aldeas para poder ver cómo vive la gente de por allí y, cómo no, tomarnos un agua de coco cortado allí mismo sólo un rato antes. Y para hacerlo aún más atractivo, un cocinero nos acompañará durante toda nuestra estancia y nos preparará desayunos, comidas y cenas usando los deliciosos ingredientes y recetas de la cocina de Kerala.

KARNATAKA: Hampi, la Cuidad de la Victoria

Reconocida como patrimonio de la humanidad, en su época de mayor gloria, cuando era la capital del Imperio Vijayanagara, Hampi era una de las ciudades más importantes y ricas de la India. Hoy en día paseando entre esas más de 350 ruinas y viendo lo que queda de templos, palacios, esculturas, acueductos y fortificaciones podemos apenas imaginarnos cómo debió ser la vida allí en la época de mayor esplendor.

Mirando al presente, Hampi sigue siendo un centro religioso de gran importancia. Muchos devotos y peregrinos acuden al Templo Virupaksha a hacer sus ofrendas, ya que es considerado como uno de los más sagrados e importantes de toda la India.
Hampi está ubicado a orillas del río Tungabhadra y eso le confiere un aire relajado y muy agradable. Si te sientas en las escalinatas que dan al río puedes ver a las mujeres lavando la ropa y tendiéndola allí mismo, extendida al sol sobre los verdes márgenes del río. Unas barcazas cruzan al otro lado frecuentemente y de verdad que vale la pena cruzar. Lo que te encuentras al otro lado son otras pequeñas poblaciones rodeadas de arrozales, con montañas rocosas de formas caprichosas y un cielo azul intenso como telón de fondo. Totalmente ajenas al turismo, puedes ver a sus gentes trabajar los campos mientras los niños juegan y chapotean en el río.

TAMIL NADU: Madurai, la ciudad con más nombres

Conocida como la ciudad del jazmín, la ciudad del templo, la ciudad que nunca duerme, la ciudad de las cuatro intersecciones ¿hay alguna otra ciudad que tenga más nombres?

Madurai es una de las ciudades más antiguas de la India y que han permanecido habitadas ininterrumpidamente durante más tiempo; de hecho, ya en tiempos remotos era una gran capital que comerciaba con los súbditos del Imperio Romano. Uno de los motivos principales que te llevan a Madurai es visitar el Templo de Meenakshi Amman, dedicado a la diosa guerrera de los tres pechos Meenakshi. ¿Qué os puedo decir? Sin pretender ni mucho menos faltarle al respeto a nadie, a mí desde fuera el templo me recordaba a una tarta fondant abarrotada de esculturas de mil formas y colores. Pero visitarlo por dentro y ver la devoción de los visitantes realmente emociona.
Las callejuelas alrededor del templo están abarrotadas de puestecitos donde venden guirnaldas de flores para que los devotos hagan sus ofrendas. La fragancia del jazmín (de ahí le viene el nombre de “la ciudad del jazmín”) te embriaga mientras te maravillas ante la delicadeza de las combinaciones de colores de esas guirnaldas hechas no sólo de jazmín sino también de loto, lirios, crisantemos, rosas e hibiscos.

 ANDHRA PRADESH: Hyderabad, la ciudad del Bollywood y de la tecnología

Hyderabad es una de las más geniales ciudades islámicas de la India. Si la contemplas desde algún punto alto podrás sorprenderte ante la cantidad de cúpulas, minaretes, mausoleos y palacios que hay en la ciudad. En Hyderabad se mezcla perfectamente lo antiguo y lo moderno.

En el casco antiguo podremos pasear por callejuelas y mercadillos, descansar un rato en antiguas teterías, almorzar en restaurantes donde degustar sabrosos biryani y visitar el majestuoso Fuerte Golconda que en realidad no es uno, sino cuatro fuertes distintos rodeados de una muralla de nada menos que 10 kilómetros de longitud. Desgraciadamente la mayoría de las edificaciones del fuerte están en mal estado de conservación, pero aún podemos apreciar la grandeza de sus palacios y mezquitas.

Para los amantes de lo moderno, Hyderabad es un destino muy a tener en cuenta. Su economía se ha convertido en una de las más pujantes del país y su industria de I+D crece imparable. También cuenta con una vida nocturna muy atractiva. La juventud india cada vez más cosmopolita se deja ver en lounges, clubs y restaurantes de moda. Y, dado que la ciudad es un centro muy importante en la industria del cine, por toda la ciudad hay infinidad de cines donde poder ver los últimos estrenos Bollywood.

MAHARASTRA: ¿Bombay con “y” griega o Mumbai con “i” Latina?

Viendo la carta de presentación de Bombay es posible que se te quiten las ganas de ir: Con más de 14 millones de habitantes, no sólo es la ciudad más poblada de la India sino también la cuarta más poblada del mundo. Curiosamente, el tráfico es más fluido de lo que te puedas imaginar, quizá en parte gracias a que los trenes y el moderno metro descongestionan bastante las calles. Como muchos de los vuelos de Europa hacia India nos llevarán a Bombay os aconsejo que le dediquéis al menos un día para visitar algunos de sus rincones.

La antigua Estación de trenes Victoria (hoy en día la llaman Estación Chhatrapati Shivaji) es un impresionante edificio gótico victoriano declarado patrimonio de la humanidad. La Puerta de la India es uno de los monumentos más visitados. Erigido en 1911 para conmemorar la llegada del rey George V y la Reina Mary, fue también el testigo del fin de la colonización británica a principios del siglo XX.
Una de las cosas más curiosas que ver en esta ciudad son las lavanderías. En una especie de mini-piscinas trabajan decenas de personas lavando a mano la ropa de sus clientes. Y para tender la ropa a secar vale todo: desde unas perchas colgadas de las ventanas hasta el césped de la rotonda más cercana.

Espero que este pequeño repaso por el Sur de la India haya despertado tus ganas de descubrir cuanto antes este increíble rincón del mundo.

¡Namaste!

Un Comentario
Rocio

Hola, muchas gracias por tu post! Me fue de gran ayuda. Quiero hacer prácticamente el mismo recorrido este verano. Crees que el monzón me afectara? Pensaba viajar a mediados/fines de julio y quedarme hasta fines de agosto.
Gracias.

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