VIAJE A UNA CHINA DESCONOCIDA: EL LAGO ERHAI Y LOS POBLADOS BAI

El traqueteo del tren es perfecto para conciliar el sueño. Tras visitar Shilin -el fascinante laberinto de rocas que ofrece el bosque de Piedra- nuestro viaje a Yunnan nos conduce hacia el lago Erhai para conocer los poblados Bai.

Hacemos noche en el tren que une Kunming y la ciudad de Dali. Siete horas las separan, el tiempo suficiente para disfrutar de un sueño reparador que nos aborda casi nada más iniciar la marcha. Despertaremos en Dali, la antigua ciudad poblada por los Bai, una de las minorías étnicas de China, asentada a la orilla de este pequeño mar de agua dulce desde hace más de 3.000 años.Ruta ecológica YunnanEl Erhai, con sus 41 kilómetros de largo, es el séptimo mayor lago de agua dulce de China; su nombre significa ‘mar de la oreja’, que es lo que parece cuando se contempla desde lo alto de las montañas Cansghan.

Y bien podría ser también el ‘mar del cielo’, o el ‘mar de las montañas’, porque sus aguas puras y cristalinas son, en ocasiones, reflejo de las nubes y el azul celeste, del sol y la luna, y del relieve de Cansghan, que lo usa de espejo…

En torno a este lago se asientan los Bai, los ‘blancos’, nombre que se les otorga en China por ser el color que predomina en sus vestimentas y en las construcciones de sus pueblos. El blanco denota pureza, la misma que se deja respirar con este aire limpio, la misma que mantienen las aguas del Erhai –libres de toda contaminación- y la misma que guardan estas dulces gentes en su espíritu.

La pesca y la agricultura sustentan este mágico rincón de Yunnan

Los pueblos de pescadores que se asientan a la orilla del lago Erhai constituyen una de las rutas más particulares de la región de Yunnan.

A través de estos bellos enclaves nos adentramos en la forma de vida de sus pobladores, que conservan una lengua única –de origen tibetano- y que veneran también a su propio dios, Benzhu, que cambia su significado según la zona pero que en la mayoría de los casos, es la deidad de la naturaleza.

Su curiosa forma de pescar se sirve del trabajo de los cormoranes, que traen las presas a las barcas de los bai porque un aro en el cuello les impide tragar los pescados. Las aves, compañeras de pesca, ya saben que después de la jornada, serán recompensadas por los hombres con algunas de las piezas capturadas.

Pero los Bai también viven de la agricultura. Las mujeres Bai, al contrario de lo que sucede en otras etnias chinas, viven en igualdad y tienen la misma consideración que los hombres. Por ello, también comparten las labores del campo y según cuentan, las mujeres son capaces de transportar pesadas cargas durante largas distancias.

Cultivan arroz, algodón, tabaco, caña de azúcar, judías… Basta pasear por sus coloridos y típicos mercados callejeros para dejarse sorprender por la variedad de materias primas y por la riqueza de sus artesanías.

Transeúntes Yunnan

Resulta un verdadero placer poder perderse por estos pueblos, conocer sus gentes y sus paisajes increíbles, y disfrutar de su gran riqueza cultural.

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