LOS NEWAR, EL PUEBLO QUE ENCONTRó SU PARAíSO

Creo que los viajeros que vuelan desde Occidente hasta Nepal suelen llegar a Katmandú cargados de curiosidad y con ganas de vivir experiencias fuera de lo común, en una tierra que saben distinta.

Una de las aventuras más repetidas y deseadas es la de conocer directamente a los Newar, una comunidad naturalizada desde épocas prehistóricas en el valle de la capital, Katmandú. También creo que el encuentro con los Newar suele echar abajo a las primeras de cambio un mito, el de que su gente son parte de una etnia llena de exclusividades culturales. Y no, no es así.Newar NepalA los Newar les une una misma cultura y muy especialmente una lengua común, su Nepal Basha, de influencias tibetano birmanas. Resulta chocante comprobar cómo en sus comunidades abundan seguidores del budismo, del hinduismo y aún islámicos y cristianos.

Roto el cliché, al viajero le queda claro que a los Newar les unen sus palabras, y la historia que forjaron desde la Edad Media nepalí. El pueblo Newar creó su identidad en el Valle de Katmandú mucho después de la llegada de diferentes oleadas migratorias procedentes de las tierras bajas. Sus mitos explican sus génesis con la historia de un lago que la geología ha demostrado que efectivamente existió en el lugar mucho tiempo atrás. Los sedimentos del lago, dieron la fertilidad al Valle de Katmandú y seguramente convencieron a los Newar de que aquel sitio era el de su destino. Hasta hoy.

Lo veo cada vez que voy a Nepal, la supervivencia de la cultura Newar le debe mucho a la estabilidad de su gobierno, organizado en lo antiguo bajo diferentes dinastías y castas. Estabilidad y cohesión social generaron un florecimiento cultural muy poco común en Asia. A los Newar, los asiáticos les deben muchos elementos culturales, sin ir más lejos, el concepto arquitectónico de las pagodas, que hasta los japoneses tomaron prestado y desarrollaron por su cuenta.Katmandu-nepalLos Newar tienen una gran tradición muralista, son los reconocidos autores de los murales más antiguos de los monasterios nepalíes y tibetanos. A ellos se les debe la introducción de la técnica de la cera perdida en la región, de la acuarela, y se cuentan entre los pioneros del uso de la perspectiva.

El arte, la laboriosidad y la creatividad de los Newar se puede disfrutar en los más de 2.500 templos que se reparten en la geografía del Valle de Katmandú, siete de ellos son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco: las plazas de Durbar, las estupas de Swayambhu y Bauddhabath y los templos de Pashupati y Changu Narayan.
nepal-arte

Los Newar no son mayoría en Nepal, representan apenas un 5% de la población del país, la sexta comunidad diferenciada nepalí con sus 1,2 millones de habitantes, ni siquiera todos los Newar hablan el Nepal Basha, sólo es la lengua de trato para dos de cada tres personas de la comunidad.

Sin embargo, lo que es incontestable es que resulta una comunidad influyente y bien asentada en su región. Creo que esa influencia hay que rastrearla en el muy asumido sentido de la identidad de grupo de este pueblo que se exhibe con orgullo en su folclore, en las fiestas de guardar del calendario, en el trato familiar, en las bodas y en sus expresiones artísticas, esto último es lo que resulta más visible para el viajero que solo dispone de unos pocos días para descubrir las esencias de Nepal.
nepal-newar

Lo que no se ve a simple vista, y sólo se descubre con el trato y la convivencia, es el gran valor que se le da al sistema de castas, una herencia o influencia -si se quiere- del área hindú, de procedencia de las diferentes olas migratorias que se pararon en el Valle de Katmandú. Se cuentan hasta 26 castas distintas, asociadas a apellidos tradicionales, y que se relacionan, todavía, con oficios tradicionales que hace mucho que perdió el tiempo, la modernización y la practicidad de la sociedad nepalí.

Algo de la visibilidad y la fama exterior de los Newar se ha fraguado con su cultura material, especialmente de la mano de su artesanía, las decoraciones de templos y espacios tradicionales y la pompa. Creo que es muy evidente. Una pompa llena de excesos. Sí, los festivales Newar, como el Bisker Jatra o el de Mha Puja, sacan a la calle una creatividad y una originalidad algo afectada que desconcierta al visitante. Así, las personas que han perdido a un familiar se visten de vacas, sí de vacas,  y danzan en la calle en actitud cómica.
festival-nepal

Para el de Yanya Phuri se levanta un poste que se decora. Bajo él, los asistentes se entregan al lanzamiento de chorros de cerveza y de licor. Unos festivales periódicos que están relacionados con los ciclos de la vida. Y que son parte de la vida de un pueblo, los Newar, que llegó a su paraíso nepalí para quedarse y hacer historia.

Su gran historia. Una gran historia, créeme.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *