UN AVENTURA EN TUK-TUK POR SRI LANKA

Lo del tuk-tuk siempre ha sido el sueño de toda la vida para mí; viajar conduciendo por el mundo con ese triciclo motorizado que no supera los 50 km/h… los he visto en países de distintos continentes, normalmente como taxis: atascando Bangkok en Tailandia, dando luz y color a las noches de Malaca en Malasia, jugándose la vida en las carreteras de Perú, y ni qué decir en la lndia. ¡Una locura! ¿o una gozada? Según se mire. Yo me imagino la libertad que me daría, sin responder de horarios de autobuses y trenes, ahorrándome las incomodas apreturas y olores de los compañeros de asiento, la capacidad de llevar mi pesada mochila sin destrozarme la espalda… y poder sumar y sumar recuerdos a mi equipaje sin sentirme culpable, y por fin confundir me entre los locales ¿qué distintas experiencias me aportaría un viaje en tuk-tuk?
Sri lanka tuk-tuk 3
Creí que sería la única loca que había pensado en ello, pero nada más lejos de la realidad… me puse a buscar en Internet y descubrí mil aventuras de viajeros ‘alternativos’. Como Marijke y Javi con su Blue Marley que nos cuentan sus peripecias en laotraruta.net.
La verdad que lo del tuk-tuk es todo un mundo que parece sacado de la edad media, de los tiempos coloniales los Rickshaws indios que usaban como único motor su cuerpo y como únicas ruedas sus propios pies desnudos para cargar con los oficiales victorianos, y hoy cargan con rollizos turistas. Pero no es así, el tuk-tuk está entrando en el siglo XXI queriendo adaptarse a las nuevas formas de energía natural. Sin ir más lejos un tailandés intentó crear un tuk-tuk a energía solar, de manera más profesional los holandeses han lanzado ya al mercado el tuk-tuk eléctrico, los llamados e-Tuk, de la empresa Tuk-Tuk Factory (http://www.tuktukfactory.nl) …
Las noticias van saltando a la pantalla de mi ordenador, guiándome en mi navegación virtual, para que llegue a buen puerto, donde espera mi tuk tuk. Solo queda elegir mi destino ¡Sri Lanka!
Fue un viaje de aventura, de hacer planes y cambiarlos sobre la marcha, admirando las maravillas del país con completa autonomía y a mi ritmo. Atravesar las isla hasta llegar con tu propio tuk-tuk a la impresionante roca de Sigiriya es algo único. Luego las colinas de té, los mercados de pescado y de verdura, los templos, las calles coloniales de Kandy y los safaris en busca de elefantes y búfalos (eso sí, ¡sin tuk-tuk! ) Pero sobre todo la gente, siempre amable y curiosa, invitándonos a un té en cada parada, y los niños que nos sumergían con sus sonrisas, trepando el tuk tuk y jugando a ser grandes conductores!
Me han contactado hace poco otros dos aventureros que llevan años recorriendo el mundo: Rubén y Lucía de Algo que recordar. Han organizado un viaje a Sri Lanka en tuk tuk con Mint57° para esta Navidad, estoy pensando repetir. Sri Lanka no se olvida, es sin duda ¡Algo que recordar!
P.D. Me permito dar un pequeño consejo a los que se quieran lanzar a la aventura: para conducir el tuk-tuk hace falta tener la licencia internacional de conducir, que se obtiene a través de un trámite en una misma mañana…nada com plicado pero es necesario para que podáis disfrutar de la experiencia de manera legal.
¡Ya solo queda vivirlo!