MASAJE TAILANDéS… EL YOGA PARA VAGOS

Masaje Tailandés …¿un lujo asiático?

El masaje forma parte de la cultura asiática de una manera natural, lo reciben los bebés de su madre desde el día en que nacen, y a lo largo de una vida uno puede darse un masaje al día o más en cualquier rincón de la ciudad, desde los centros más lujosos y sofisticados hasta en una simple silla playera en la calle, porque un buen masaje tailandés de pies, equivale a uno en todo el cuerpo, y te lo puedes dar en cualquier esquina.

Parece ser que el masaje tradicional tailandés (nuad paen boran) llegó al país importado por los monjes budistas desde la India hace ya 18 siglos, cuenta la historia que fue el propio médico de Buda quién lo inventó hace 2500 años, resultado de la combinación de la medicina tradicional china y sus conocimientos ayurvédicos.
Por ello el masaje tailandés es mucho más que un masaje, es una terapia que equilibra aspectos físicos, mentales y emocionales. Un masaje que no se limita a masajear el cuerpo, aunque parezca una incongruencia, sino que utiliza presiones y estiramientos, realizados con los dedos, las palmas de las manos, los pies, e incluso con codos y rodillas buscando siempre los puntos energéticos del cuerpo. No es necesario desnudarse ni se arma de ungüentos, cremas o aceites, porque estás presiones se ejercen sobre la ropa… lo que si es necesario es que la ropa sea adecuada, suelta y cómoda, para tener libertad de movimientos.

Mucho más que un masaje al uso… el masaje tailandés es casi como que le hagan a uno una clase de yoga, pero sin necesidad de esforzarse, porque ya nos mueve otro los músculos, mientras nosotros nos relajamos y nos dejamos hacer… y sobar a base de bien. Y es que este masaje incluyen posturas que estiran los músculos, relajan las articulaciones y ejercen presión sobre 10 puntos clave, las líneas de energía. ¿El resultado? una revitalización de la energía, la misma que se siente después de una sesión de yoga.
thai-massagePor eso ir a Tailandia y no darse un masaje tailandés es casi pecado. Nuestra recomendación es no perder el tiempo, el primer contacto con el país será habitualmente con la caótica capital, Bangkok, y qué mejor que relajarse de su vertiginoso ritmo de vida que desconectar con un buen masaje. ¿Dónde? En el Wat Pho, la escuela de masajes más antigua del país, más conocido como el Templo del Buda reclinado. Es una visita imprescindible, el templo antiguamente era el centro de aprendizaje de medicina tradicional tailandesa, y desde 1955, además, la primera escuela de masajes de Tailandia.

En un viaje a la espiritual Tailandia… masajes & yoga resultarán una combinación única, un viaje a través de la energía de nuestro cuerpo, para volver a casa con las pilas puestas, o acaso… no queramos volver 😉