COSAS QUE NO SABIA DE TANZANIA

Tanzania como tal es un país joven, apenas suma poco más de medio siglo. Nació como la unión de dos países que habían obtenido la independencia de los británicos en 1963: Tanganica y Zanzíbar. Zanzíbar formado por las islas Pemba y Zanzíbar, ya eran un destino comercial de los persas por sus apreciadas especias como pimienta, nuez moscada y canela, de hecho el nombre le vino dado en persa, que significa «la costa de los negros». Mientras Tanganica comprendía la parte continental del país, con su origen en el siglo XIX, en la Conferencia de Berlín entre 1884 y 1885, donde se decidió el reparto africano por las potencias europeas, principalmente Francia, Inglaterra y Alemania…

Ufff es imprescindible, y al mismo tiempo apasionante, volver los ojos a ese siglo XIX para entender toda esta locura de países con fronteras rectilíneas, con reminiscencias de unos u otros países, en el que al final los ingleses se llevaron la palma, antes o después de la primera guerra mundial. Pero volvamos Tanganica, que tomó el nombre del mismo lago que forma la frontera natural con el Congo, el país de los grandes lagos del Rif; de la montaña más alta de África, el Kilimanjaro; de las grandes sabanas y por ello los grandes parques de reservas con nombres tan evocadores como el Serengeti, o el cráter Ngorongoro… Ahora bien todo esto que hoy da la fama como destino turístico a Tanzania se encuentra concentrado al norte del país, casi lindando con Kenia, en la tierra de los Masais.

Y es lo que conoce generalmente un turista que persigue el sueño de los safaris, ya que la puerta de entrada es el aeropuerto del Kilimanjaro, a los pies de la majestuosa montaña del mismo nombre. Sin embargo, la primera vez que entre en Tanzania lo hice por el sur, por la frontera con  Malawi, en moto (pero esa es otra historia). Tardamos 3 días en cruzar el país casi en linea recta, por el interior, tan grande es Tanzania, y la sorpresa fue grande, porque los primeros cientos de kilómetros no se asemeja en nada con lo que había imaginado, Tanzania no son solo grandes llanuras al sur se suceden las montañas suaves, cubiertas de exuberante verdor, los primeros arrozales de las llanuras dan paso a las plantaciones de té, y finalmente los bananeros, que invaden laderas enteras, esconden las cabañas bajo sus amplias hojas, y alfombran las orillas de la carretera en amarillo, todo el mundo pone a la venta sus pequeños bananos a la puerta de las casas.

La creencia general es que la capital del país es Dar Es Salam, por eso a más de uno le sorprenderá saber que la capital desde 1996 es Dodoma, la intención era tener una posición geográfica más céntrica, y poco más se puede decir de esta ciudad relativamente pequeña, polvorienta y fea, en mitad de la nada, que poco tiene que ofrecer al viajero más allá de la curiosidad del origen de su nombre, que proviene del idioma Chigogo , cuentan que una vez un elefante llegó a beber a un riachuelo que pasaba por ahí, y se quedó atascado en el lodo, y poco a poco se hundió. Fue entonces que los pobladores exclamaron asombrados ¡idodomya! y, a partir de ese momento, el lugar fue conocido como el lugar donde «se ha hundido» el elefante.

Se cree que Tanzania fue el primer hogar del hombre. En los años 60 del siglo XX los investigadores Mary y Louis Leakey encontraron fósiles del Homo Habilis, además se han encontrado huellas humanas de más de 3,6 millones de años en la garganta de Olduvai. Si te interesa, en las cercanías del Lago Natron se puede hacer una caminata tras los pasos de los homínidos con miles y miles de año de antigüedad.

Tanzania tienen un amplio crisol de tribus, más de 150, y por ello tienen otras tantas lenguas diferentes, más de 100 lenguas autóctonas. A las que se suma el árabe y el inglés… Con todo, y aunque el inglés es un idioma común en todo el país, el gobierno Tanzania se resiste a imponerlo como idioma oficial, y de hecho la intención es convertir el suajili en una lengua oficial, convirtiéndose así en uno de los pocos casos en África que una lengua local prevalece frente a la colonial.

El mayor tesoro natural tanzano son sus reservas, y entre ellas la primera es la Reserva del Serengeti, que es la continuación hacia el sur del famoso Masai Mara de Kenia. Unidos se convierten en el más espectacular de los destinos para Safaris de África, el climax llega cada año con las grandes migraciones más de 1,5 millones de ñus y 200.000 cebras migran de norte a sur y viceversa tras las lluvias… por cierto entre estos dos parques no existe ninguna frontera, de manera que la fauna salvaje cruza libremente de uno a otro país.

El Parque del Ngorongoro no se queda atrás, esta gran caldera resultado del cráter de un volcán extinto, es el mayor cráter con caldera completa en el mundo, con unos 260 km2, en él vive la más densa población de leones del mundo y también una gran población de ñues, cebras, elefantes, rinocerontes negros, hipopótamos, hienas, guepardos y leopardos… En esta especie de paraíso los animales pueden encontrar agua durante todo el año, por lo que no tienen necesidad de emigrar.

En Tanzania pueden presumir de tener el pico más alto de Africa, el Monte Kilimanjaro con 5891 m de altitud. Por cierto el Kilimanjaro es un volcán de 3 conos, por fortuna inactivos desde hace 200 años.  Y al mismo tiempo tienen el punto más bajo de África, que se encuentra en el Lago Tanganika, con una profundidad de 363 m bajo el nivel del mar.

Una curiosidad de música…¡Fredy Mercury era tanzano, bueno en realidad zanzibarí! Sí, nació en la capital de la isla de Zanzibar, Stone Town. Cosas de la historia, cuando todavía Zanzibar era un protectorado británico, su padre Indio Farsi tuvo que trasladarse a Zanzíbar por trabajo con su familia, allí nació Freddy, aunque todavía se llamaba Farrokh. En Zanzibar pasó sus primeros años de vida.

Continuando con Zanzibar, tan diferente a la Tanzania continental, empezando porque el 95% de sus habitantes profesan la religión musulmana, herencia de la continuas invasiones entre las que llegó a pertenecer al Sultanato de Omán. En plena ruta de las especias también se la bautizó como isla de las especias, entre las que destaca el clavo de olor. siempre una isla cotizada hoy es considerada una de las islas paradisíacas como destino de playa y deportes de agua.

Una cabra es un tesoro para las mujeres masais… Cuando una mujer masai queda viuda, no solo pierde el marido es que se queda prácticamente sin nada, sin bienes y sin modo de vida, por eso es uno de los colectivos más castigados de esa comunidad. Si una viuda tiene una cabra le proporciona leche, y en 2-3 años le dará cabritos que pueden consumir y vender, lo que mejora considerablemente su calidad de vida. Cuando se le regala una cabra a una viuda masai se le da un PRINCIPIO, se le da un FUTURO, se le da TODO, hay bonitas iniciativas para ayudar a una viuda Masai como la Fundación de la Masai Blanca.

Una última recomendación ¡cuidado con el barro negro tanzano! Entre el Ngorongoro y la capital de Arusha, donde se multiplican las comunidades Masais, la visita en época lluviosa se puede convertir en un infierno si te pones a andar en el barro negro húmedo,  que se irá pegando las botas, y a medida que se vaya secando se convertirá en un duro hormigón sumando kilos a tus pies… si esto es en coche o en moto aún peor… lo dice una que se quedó 3 semanas tirada en Arusha esperando un embargo quemado de moto ¡todo culpa del barro negro!

¿Quieres saber más? Te esperamos en Tanzania entre paisajes de infarto, el paraíso de la fauna salvaje africana, la hospitalidad de tribus masais y bosquimanos, y si te gusta la aventura, acampada, trekking, bici… ¡este es tu destino!

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