COSAS POR LAS QUE AMAMOS BALI

Bali es tan solo una de las 17.000 islas que componen Indonesia, pero Bali es también la Isla de los Dioses, la bendecida, y por algo será.

Una naturaleza exuberante, que labrada por los hombres ha dado lugar a una combinación de bosques tropicales y  hermosos arrozales, más dignos de un tapiz ornamental que un cultivo de arroz.  Templos y más templos únicos, con pequeñas ofrendas a cada paso,  y sí… playas espectaculares. Una pequeña isla en la que vivir distintos ambientes y aventuras. Desde el deporte rey de la isla:  el surf,  el buceo y el snorkel… a la bucólica bicicleta, o el rafting en sus rios, o al escalada de sus volcanes. Bali es única y te traemos hoy 10 razones, pero hay muchas más que tendrás que descubrir.

Ubud

Corazon de la isla. Ubud, alma de la cultura y el arte de la isla. Representaciones de bailes balineases casi cada noche, museos que exhiben obras de artistas locales y arrozales de un verde increíble en sus las colinas, como enmarcando un cuadro. Ubud es el núcleo artístico de Bali, y sus recoletas calles acogen galerías de todo tipo de artistas.

Playas de Norte a Sur, de Este a Oeste.

Playas de arenas negras y volcánicas, playas kilométricas de arenas doradas y grandes olas que hacen la delicia de los surferos, calas escondidas en la Península de Dusa Nua. Y por supuesto las paradisíacas islas Gili a tiro de piedra, estricatamente pertenecen a Lombok, pero se puede saltar directamente desde Bali en menos de dos horas, y sí, son nuestras preferidas. Por su tamaño, or vivir ajenas al os vehículos a motor, por su ambiente entre relajado y hippy, y sus aguas tranuilas en las que es posible hasta bucear con tortugas gigantes.

Buceo de ensueño

En Bali sobran sitios donde ponerse gafas y aletas y sumergirse en otro bello universo. En Tulamben por ejemplo, se puede permanecer suspendido sobre la vida marina en torno al bello arrecife de Pulau Menjangan, o nadar desde la orilla hasta la gran atracción de la zona, el Liberty,  un pecio hundido hace más de 60 años, son los restos de un carguero estadounidense. Otro de los lugares perfectos para los amantes del buceo son las serenas aguas de las playas de Sanur.

Arrozales

El arroz es la base de la alimentación de los balineses. Una familia puede consumir hasta  2 kilos de arroz al día, sin cocinar!!!. Este cultivo se sigue haciendo de forma tradicional, a mano, en las grandes terrazas y bancales que forman un paisaje espectacular. Y lo mejor es que se puede pasear entre ellos, es absolutamente relajante.

Gastronomía balinesa

Los warung (resaturrante local) son un festín de sabores, donde no hay que dejar de probar el Nasi campur, nasi goreng, mie goreng, tempeh, sambal… Un sinfín de ingredientes, que se combinan en la elaboración de frescos y aromáticos platos. Nuestro preferido, una especialidad local que requiere de horas de cocinado: el babi guling (cochinillo asado marinado en especias durante horas) obligan a hacer cola una y otra vez. La experiencia culinaria balinesa es una fiesta, y además baratísima.

Templos sagrados

Ofrendas, ritos, dioses, creencias… Bali presume de tener un hinduismo muy particular, el hinduismo balinés se encuentra en cada uno de los rincones de la isla y en su honor, cientos de templos se levantan en los rincones más espectaculares de la isla. El Tanah Lot destaca a orillas del mar, el Uluwatu juega en un acantilado, y en medio de un lago vemos el  Ulun Danu; y cómo no, alguno tendría que haber en la falda de un volcán, Pura Besakih, el Templo Madre. Cada Templo tiene su historia, sus ritos, su peregrinaje, aprender sobre los Templos es aprender sobre la cultura y la historia de la isla.

Ritos y tradiciones

A diferencia del resto del país, Bali profesa el hinduismo lo que le da una personalidad propia y un caracter muy especial. Al balinés le gusta enseñar y compartir sus ritos, lo que es ideal para sentirse un balinés más y participar en las tradiciones locales, siempre desde el respeto.
Las ofrendas de cada mañana, en cada rincón dan aroma a las calles, principalmente en Ubud. Hay que tomar un baño en alguno de los templos con piscinas sagradas te ayudará a purificar tu cuerpo y alma, o realizar alguna de las procesiones al templo, y es que procesiones encontraremos  por todas partes, casi cada día hay una festividad en un Templo. 

Un masaje balinés

Durante miles de años Bali fue isla de paso de multitud de culturas, allí llegaban barcos desde India, China y Tailandia, por eso el masaje balinés es resultado de distintas influencias: la medicina hindú y ayurvédica, conocimientos de la Medicina Tradicional China… Usandose todo el cuerpo para dar los masajes, no sólo las manos, sino también rodillas o pies. Los masajes balineses son el cierre perfecto de cualquier día en la isla, con un spa cada pocos metros hay multitud de opciones para elegir, o quizás baste con una  hamaca de la playa, el caso es que no te puedes ir de Bali sin darte un masaje.

Aventura en la selva

Más allá de los deportes acuáticos, Bali nos ofrece un sin fin de actividades en el interior. Desde un rafting en un cañón del río Ayung, a través de la profunda selva de Ubud, a bañarnos en cualquiera de las cascadas que encontraremos durante nuestro recorrido. Si eres más de bicicleta, piérdete por los caminos, laderas de volcanes o entre arrozales…

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