JORDANIA DE PELÍCULA

¿Viajar al desierto de Wadi Rum… o a Marte?
‘No tuve que hacer nada en esa “maravilla” de desierto salvo filmar en la hora adecuada y colocar bien la cámara para captar toda su belleza’ … así se explicaba Ridley Scott sobre Wadi Rum, el director ganador del último Globo de Oro, y nominado a los Oscars por su última película: Marte, eligió el desierto de Wadi Rum en Jordania para evocar las tierras rojas y desiertas de su “Marte” particular.web-jordan_wadirum_mars_1438416_oLos horizontes desiertos y los riscos de areniscas emergiendo de las arenas como islas congeladas en el tiempo ya impresionaron cien años atrás a Lawrence de Arabia, que llegó a decir de Wadi Rum ‘Los paisajes son así de vastos y silenciosos en los sueños de la infancia’.

Considerado como uno de los paisajes desérticos más excepcionales del mundo, Wadi Rum ya ha servido de escenario de rodaje para otras películas, desde Lawrence de Arabia a Prometheus, otra vez Ridley Scott.
Pero no es la única joya jordana que aparece en el cine, Jordania es un país de película y también la ciudad de Petra, la antigua capital de los nabateos, fue utilizada por Steven Spielberg en su clásica Indiana Jones y la última Cruzada ¿Quien no recuerda a Indi y su padre a caballo cabalgando por el caño de acceso a la ciudad perdida de Petra?
webPetra-la-ultima-cruzadaLos Nabateos… unos tipos curiosos que hace ya 2.000 años llegaron a dominar un territorio agreste y despiadado, con la escasez de agua como una constante, no tuvo que ser fácil sobrevivir y desarrollar una rica sociedad, en esos tiempos, pero tampoco el protagonista de la última película de Ridley Scott lo tendrá fácil. El astronauta abandonado en una misión en Marte, tendrá que sobrevivir a base de ingenio en un planeta donde el aire es irrespirable, donde no hay agua ni alimento alguno…

WEBmartePor suerte a día de hoy viajar a Jordania no es tan duro ni tan difícil, y a través de una deliciosa ruta se puede descubrir sus increíbles escenarios, tan cinematográficos como fotográficos, el lugar ideal para sacar el artista que llevamos dentro, coger la cámara, mirar el objetivo y disfrutar una Jordania de película.