CURIOSIDADES DE JAPóN, PAíS DE CONTRASTES.

Japón, tiene una de las culturas que más me ha impactado. Un país de contrastes donde conviven las tradiciones centenarias junto las tendencias más modernas, la tecnología más avanzada, y subculturas que parecen propias de películas futuristas.
Desde artes clásicas tales como la ceremonia del té, ikebana o arreglo floral y artes escénicas tradicionales; hasta baños ultramodernos y toda la industria pop del manga, el anime y los videojuegos. Japón es, sin lugar a dudas, un lugar con una cultura propia muy especial.

La cultura de Japón es resultado de un largo proceso histórico desde las migraciones del continente asiático y de las islas del océano Pacífico, influenciado fuertemente por la cultura china. En el siglo XVII comenzó un largo periodo de aislamiento con el resto del mundo que se prolongó hasta el comienzo de la Era a finales del siglo XIX, Por lo que es una cultura tan diferente a cualquier que conozcamos. Entonces empezó una lenta apertura hacia el exterior, y la influencia extranjera fue creciendo sobre todo tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Esto en efecto dio como resultado una cultura distinta a otras culturas asiáticas.

Algo que influye fuertemente en el carácter y la sociedad japonesa: las ideas de «deber», «honor» y «obligación», conocido como “giri”. Es el grupo frente al individuo.

1. Quizás por ello Japón sea uno de los países más seguros del mundo. Aunque también influya el escaso paro o la dureza de las penas. Por ello, muchas personas se extrañan de que la mayor parte de las bicicletas aparcadas en Tokio no lleven candado o de que en algunos pueblos existan tiendas sin dependientes, en las que los clientes escogen sus productos y dejan el importe de los mismos en unas cestas colocadas a tal efecto. Eso no quiere decir que no haya delincuencia..

2. Una cosa que me encantó fue que está prohibido fumar ¡…pero en las calles! La curiosa razón es  por el riesgo de quemar a alguien. Así que para fumar en las calles hay que acogerse a los puntos marcados y hacerlo parado, nada de ir andando., además en esos puntos hay ceniceros, para no llenar las aceras de colillas.

Lo que no me gustó… es que se puede fumar en bares y restaurantes, ahora que en España nos hemos librado de ese humo y ese olor.

3. Tokio, a pesar de ser una ciudad superpoblada, sin embargo tiene el menor porcentaje de propietarios de vehículos de todo el Japón. Incluso muchas empresas prohíben a sus trabajadores desplazarse en coche al trabajo, como incentivo les  pagan a los empleados la tarjeta de transporte público ¡olé!
4. Pero eso hace que la hora punta del metro en Tokio sea un infierno. ¡Intentad evitarlo! La estación de Shinjuku, en el distrito financiero, es la estación con más tráfico de pasajeros del mundo: unos tres millones y medio de personas pasan a diario por sus 36 andenes, en los que se cruzan líneas de tren de largo recorrido, cercanías y metro. ¡Ahí es nada!

5. Hablando de transporte público… en el Shinkansen (la red de alta velocidad de Japón), como en el metro y resto de transportes públicos está prohibido hablar por el móvil. Pero en el Shinkasen se agradece más, horas de viaje sin molestos pitidos o conversaciones con los dramas de turno del de al lado. Aunque en mi caso no me habría enterado de nada 😉 Por otro lado en el Shinkansen no hay vagón restaurante, puedes llevar tu propia comida, o bien esperar al carrito de comida que pasa con frecuencia por el pasillo. Y acabarás picando, porque el aroma que desprende la comida abre el apetito!!

6. Y si picas y compras la comida… atento a esta recomendación ¡no dejes una propina! De hecho, nunca dejes propina. En Japón es sumamente raro y nada común. Y probablemente no te la aceptarán.

7. Los buenos modales y la educación todavía son importantes en Japón, y entre sus buenos modales está el usar las dos manos para entregar tanto las tarjetas de visita como las tarjetas de crédito.

8. Entre las buenas costumbres no está la de saludarse con besos, ni entre mujeres. A los japoneses no les gusta mucho el contacto físico en público. Es raro que llegues a ver a dos japoneses, ni siquiera parejas, besarse o hacerse cariños por la calle. Recuérdalo cuando te presenten a alguien, retén tu característico y cariñoso saludo español, ya que el saludo más común, incluso entre amigos, es una leve inclinación de cabeza, y tiene sus grados, a mayor grado de inclinación de cabeza y tronco, mayor el nivel de formalidad y respeto mostrado.

9. Las buenas costumbres se trasladan a la mesa, y al ceremonia de comer, y esto es importante. Hay todo un lenguaje con el uso de los palillos “hashi”. Estos fueron introducidos a Japón desde China en el s. VII. Al principio, fueron utilizados únicamente para ceremonias religiosas, pero, poco a poco su uso se fue expandiendo hasta convertirse en los utensilios más usados para comer.
¿Y cuales son los protocolos de uso de los palillos?

» No clavar el palillo verticalmente en la comida, especialmente en el arroz, ya que es una costumbre asociada a los ritos funerarios.
» No se puede chupar la punta de los palillos.
» No escarbar en la comida buscando el trozo que más nos guste.
» No clavar el palillo en la comida para llevarlo a la boca (debe cogerse entre los dos palillos).
» No remover la sopa ni otros alimentos con los palillos, para eso sí que tienen cucharas, unas cucharitas curiosas y preciosas, por cierto.
» No jugar con los palillos en la mesa a modo de baquetas para tocar una pieza de Rock.
» No usar los palillos a modo de cuchara para pasar comida desde el plato común.
» Y por supuesto… No apuntar a nadie con los palillos.

10. De los palillos pasamos al té…. Otro con gran ceremonia, denominada “chanoyu” o “sado”. Sin duda la ceremonia del té representa como pocas cosas la “esencia de lo japonés”. El té fue introducido por los monjes budistas en el s.IX aproximadamente. Más tarde, hacia el s.XIII llegó el té verde o matcha, el característico té japonés. Mientras que la ceremonia fue evolucionando influenciada por el budismo zen. Los conceptos básicos son: la armonía, el respeto , la pureza y la tranquilidad. De hecho una ceremonia completa puede durar ¡hasta 4 horas! así que relájate y disfruta.
11. Aunque en general el japonés es poco creyente, pero el 86 % de los japoneses practican una de las dos religiones mayoritarias que son el sintoísmo y el budismo… pero ambas pueden confundirse. Si no fuera por los torii (arcadas de madera en la entrada) costaría saber si un templo es sintoísta o budista. Por cierto que el Sintoísmo es una religión nativa de Japón en la que se adoran los espíritus de la naturaleza.
12. A pesar de las teorías Zen, el budismo y el Sintoísmo el porcentaje de suicidios es muy elevado (el noveno más alto del mundo). Y buena parte de los suicidas eligen el metro o el tren para llevar a cabo su último acto. Es una de las escasas razones por las que se puede colapsar el sistema de transporte público y que la gente llegue ese día tarde al trabajo. Incluso, al parecer, la compañía ferroviaria puede exigir a la familia del suicida los costes generados por la interrupción del servicio.

13.Alguna vez habías oído hablar del “onsen”. Pues para los japoneses es casi una palabra sagrada… se trata de baños de agua muy caliente , como baños termales, que los japoneses toman a diario, no exento de rituales ¡claro!. Los hay en todos los ryokan (los alojamientos tradicionales), así como en la mayoría de hoteles. Son gratuitos o con un coste ínfimo. Tomar uno por la noche antes de acostarse es la mejor manera de finalizar un maravilloso día de viaje por Japón. Aunque no podrás hacerlo en pareja, los diferentes sexos se bañan por separados, y siempre desnudos.14. Japón es un país azotado por la catástrofes naturales, principalmente terremotos y volcanes. Tiene al menos 108 volcanes activos.

15. Pero a pesar de las catástrofes Japón es un país seguro y preparado… la prueba es que  cuenta con la esperanza de vida más alta del mundo: 86 años para las mujeres y 79 para los hombres. Los más longevos del país habitan en la isla de Okinawa.
16. Estamos terminando… pero no podía dejar de traer las “geishas” a esta lista. La Geisha es una artista tradicional japonesa, se prepara y cultiva desde la infancia, y su labor final es la de entretener en fiestas, reuniones o banquetes tanto exclusivamente femeninos, como masculinos como mixtos.
Estas delgadas y exóticas mujeres, envueltas en sus hermosos kimonos, caminando a pasitos rápidos y cortos por las estrechas calles de Kyoto, con la cara pintada de blanco, casi semejando a un mimo de una película muda, es probablemente, tras la desaparición de los “samuráis”, la única representación viva del pasado de Japón. La Geisha aún permanece con el paso del tiempo, después de más de 400 años.

Tradición y modernidad, así es Japón ¡ no te lo pierdas!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *